La televisión de alta definición

La televisión de alta definición (HDTV) ofrece unos niveles de resolución hasta cinco veces más altos que los sistemas de emisión tradicionales, conocidos también como definición estándar (SDTV). La televisión HD es capaz de alcanzar hasta dos millones de píxeles por imagen, lo que redunda en una mayor calidad y nitidez de lo que vemos en los receptores.

Los sistemas analógicos

Los primeros ensayos de transmisiones de televisión en alta definición datan del segundo tercio del siglo XX y se llevaron a cabo primero en Francia y, posteriormente, en Rusia. Sin embargo, fueron los japoneses de NHK quienes desarrollaron el primer sistema de consumo HD, pero -como los anteriores- se trataba de un sistema analógico que requería una enorme cantidad de ancho de banda.

Llega la compresión digital

La era digital trajo consigo llegada de nuevos estándares de compresión digital que tuvieron su primer exponente en el sistema MPEG-1 (1993). El cambio fue tan importante que se creó la organización DVB, que agrupa a organismos de radiodifusión, fabricantes de electrónica de consumo y los organismos reguladores y se encarga de establecer los estándares de emisión de televisión digital, tanto por satélite como por cable y TDT en ambos formatos: HDTV y SDTV. Los contenedores MPEG fueron evolucionando y hoy se ha llegado al sistema de compresión H.264/MPEG-4, que permite reducir el ancho de banda que consumen las emisiones sin reducir la calidad final de las mismas.

Formatos y estándares

Desde principios de los años ochenta, las asociaciones internacionales de telecomunicaciones han procurado establecer unos estándares únicos de la HDTV para todo el mundo, valorando aspectos como el formato de pantalla o las frecuencias de refresco. No se ha logrado crear ese estándar global, pero sí un acuerdo sobre la relación de aspecto a adoptar, que finalmente ha sido 16:9, una proporción intermedia entre los formatos de TV existentes y las grandes pantallas de cine.

Progresivo, entrelazado

Cuando hablamos hoy de televisión en alta definición lo hacemos empleando diferentes términos que incorporan tres aspectos básicos: la resolución en píxeles (1920x1080 o Full HD y 1280x720 o HD Ready, generalmente), el modo de barrido de la pantalla a la hora de refrescarse (progresivo -p- o entrelazado -i-) y la frecuencia de frames (imágenes) por segundo que es capaz de reproducir el televisor. El concepto más complejo de interpretar para el usuario es la diferencia entre formato entrelazado y progresivo. Una emisión de HDTV emitida en una resolución 720i presenta la imagen de vídeo como dos campos separados que barren las líneas de la pantalla de forma alternativa (pares e impares) para mostrar la imagen completa, de modo que en algunos tipos de escenas puede percibirse una pequeña pérdida de calidad en forma de parpadeo. Si se trata de 720p (progresivo), la emisión muestra cada imagen de vídeo en un solo fotograma, tal como lo haría, por ejemplo, una pantalla de cine: sin perder calidad.

La HDTV en Europa

Aunque las pruebas de HDTV en Europa se llevaron a cabo con éxito desde principios de los años 90, las primeras emisiones regulares comenzaron en enero de 2004, cuando la empresa belga Euro1080 lanzó el canal HD1 emitiendo el concierto de Año Nuevo de Viena a través del satélite Astra. En los siguientes seis años, el número de canales HD de difusión europea ha aumentado considerablemente, en especial entre las cadenas de televisión de pago. A finales de 2009, había 114 canales de alta definición de radiodifusión satélites Astra. En España, además de los canales vía satélite diversas emisoras de televisión están emitiendo en pruebas a través de la TDT-HD.



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